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Equipos base | 05/05/2017 11:15

Chiqui Barros apela a la marea naranja para arropar al equipo filial en su lucha por el ascenso a EBA

Chiqui Barros apela a la marea naranja para arropar al equipo filial en su lucha por el ascenso a EBA

 

Este domingo ‘es el día’ para los de Chiqui Barros. El equipo filial masculino del Club Básquet Coruña luchará junto con otros tres conjuntos gallegos por conquistar la plaza en liza para jugar la liga EBA la próxima temporada, una vez que el Culleredo ha logrado el ascenso directo.

Los naranjas llegan a la Final A4 como segundos clasificados de la segunda fase, con 10 victorias y 4 derrotas. Su primera prueba será la semifinal frente al Construcciones Castro en la polideportiva de Riazor 2 a las 12:00 horas. Si gana, se medirá al vencedor del duelo previsto a las 10:00 horas entre el Basket Xiria y el Obradoiro, en el que será el choque definitivo, fijado para las 19:00 horas.

Ante esta cita, el primer entrenador del equipo, Chiqui Barros, resume cómo ha sido el camino hasta aquí: “Desde agosto nos planteamos convertir el grupo en un equipo de verdad, junto con la continua mejora técnico-táctica de los chicos y, a nivel competitivo, ir superando retos, desde meternos en el grupo de ascenso con el mejor balance posible, hasta llegar a esta final a cuatro, pasando por la idea de ser mejores cada entrenamiento, cada semana, cada partido”, señala el técnico.

No es un fin sino un paso para llegar más arriba en el club

Asimismo destaca la extraordinaria actitud y enorme predisposición de los jugadores para aprender y mejorar, lo que ha generado una dinámica positiva “para llegar a poder disputar esta final que al principio parecía un poco lejana”. En su opinión, “al ser un equipo filial y con una media de edad tan baja, nos viene muy bien para competir al máximo nivel, a la vez que continuamos en el proceso de mejora y formación, porque esta fase no es un fin sino un paso más en el camino de nuestros jóvenes jugadores para llegar todavía más arriba en el club”. Tampoco obvia que al celebrarse la final a cuatro en Riazor, “nos pone un reto mayor: el de saber jugar con eso que dicen que se llama presión, y que yo prefiero cambiar por ilusión y responsabilidad positiva”.

A su juicio la final A4 está muy igualada sobre el papel, ya que “los cuatro equipos contamos con posibilidades y así lo demuestran los resultados cruzados. Para nosotros jugar en casa es un plus, pero, normalmente, el equipo local no gana y nuestro deseo es el de romper esta tendencia”, asegura. “Xiria es un equipo muy experimentado y con un jugador desequilibrante como Esmorís, Obradoiro CAB es un filial ACB y una selección con un físico tremendo, mientras que PBB mezcla experiencia, talento y un nivel táctico muy alto”, añade.
Por todo ello espera que haya un gran ambiente en Riazor, “que nuestros chicos sientan el apoyo de la marea naranja y que juguemos nuestro mejor baloncesto para poder lograr algo muy importante para el club, el ascenso a la liga EBA. Además, el trabajo, compromiso, comportamiento, ilusión y deseo del equipo, lo merecen”, sentencia.

Rubén Rey, el ‘veterano’ capi de 24 años

Por su parte, Rubén Rey, el capitán del equipo y todo un referente en el club, afirma que afronta esta final “como un nuevo reto, con mucha ilusión y muchas ganas”. Recuerda sus experiencias similares en su trayectoria naranja, como el Campeonato de España Junior con Fernando Buendía de entrenador, “donde jugamos contra equipos como el Joventut o el Unicaja del alero Alex Abrines”, actualmente en la NBA, así como “los dos ascensos a EBA conseguidos con Fer y con Javi Rodríguez”, pero Rubén reconoce su especial deseo de conseguir este tercer ascenso, con el aliciente añadido de lograrlo “en nuestra pista y con nuestra afición”.

Rubén, que cumplió ayer 24 años destaca la juventud de la plantilla: “que sea yo uno de los veteranos lo dice todo, solo cuatro de nosotros superamos los 20 años de edad”. Asegura que en la evolución del equipo influye el buen ambiente del vestuario y el espíritu de familia que les une, porque “casi todos venimos de las categorías inferiores del club, nos conocemos desde hace tiempo y desde el primer día siempre ha habido muy buen rollo”. Y añade que en este clima tienen mucho que ver también sus entrenadores, Chiqui y Hugo, y su preparador físico Pablo, porque “desde el primer momento nos han dado mucha confianza, nos han hecho sentir muy cómodos y hemos trabajado muy a gusto con ellos”.

“Estamos muy motivados y con muchas ganas de disputar esta final a cuatro en Riazor y esperemos que podamos conseguir el objetivo que es el ascenso a la Liga EBA”, finaliza el capi.

En el Club Básquet Coruña hay cantera. Y más de un motivo para soñar, porque estos jóvenes empujan fuerte.









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